Cursos de verano en el extranjero

Cada verano, seis o siete de nuestros alumnos van a un curso de cuatro semanas en Irlanda, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá o Australia. Es una buena experiencia -- el chico conoce otro país, se encuentra con nuevos amigos y se da cuenta de que el inglés se habla en la vida real. Sin embargo, no suele hacer grandes avances en cuanto al idioma en un solo verano. Hay que tener en cuenta que un mes es poco tiempo. En comparación, niños inmigrantes en Estados Unidos o España suelen tardar entre dos y seis años en igualar el nivel académico de sus compañeros. Los que van con una agencia en el verano están con un grupo de españoles y comparten clase con españoles o estudiantes de inglés de otras nacionalidades. Se nota más progreso en cuanto al idioma entre los estudiantes que van varios veranos seguidos, primero a Irlanda o Inglaterra y luego a Canadá o los Estados Unidos. Normalmente aprovechan mejor el tiempo los estudiantes que van a los Estados Unidos o Canadá con una estancia en familia sin clases de idiomas. Si el alumno ya puede mantener una conversación, aprende más inglés en un cursillo de ordenadores, tenis o danza con otros jóvenes del lugar y no aislado con españoles en una clase de inglés como lengua extranjera.

El año escolar completo en los Estados Unidos es una forma muy eficaz de practicar el inglés. Hay tiempo para hacer amistades, todas las asignaturas se dan en inglés y los compañeros son americanos. Es una experiencia muy recomendable desde el punto de vista del idioma.